Con el rafting se trata de recorrer el cauce de ríos rápidos a favor de la corriente. No exige preparación previa y se realiza en grupos. Aunque no es excesivamente arriesgado, debe practicarse en compañía de monitores expertos que conozcan el recorrido. Es imprescindible ir bien equipados, con casco, chaleco salvavidas, traje de neopreno y calzado que evite el frío.
En cada balsa van de 6 a 14 personas, sentadas en los bordes y sujetas al suelo por unos estribos en los pies, que con la ayuda de los remos se sortean las rocas y remolinos. La provincia de Pontevedra dispone de ríos adecuados para disfrutarlo. Es el deporte de aventura mas demandado en Galicia. |