El Hidrospeed permite desplazarse aguas abajo por un río apoyado en una tabla de plástico sobre la que se va tumbado, con traje de neopreno, chaleco, casco y aletas para maniobrar y propulsarse.
El piloto va con la mitad superior del cuerpo apoyada sobre la tabla y se deja llevar por la corriente dirigiendo su recorrido por medio de unas aletas. Se practica en el Miño, Tea, Ulla, Deza o Umia.